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Un matrimonio entre el Escepticismo y el Asombro



“Como he intentado subrayar, en el corazón de la ciencia hay un equilibrio esencial entre dos actitudes aparentemente contradictorias: una apertura a nuevas ideas, muy extrañas y contrarias a la intuición que sean, y el examen escéptico más implacable de todas las ideas, viejas y nuevas” (Carl Sagan, 1997).

Muchos nos habremos preguntando, tal vez, en más de una ocasión, ¿por qué las personas creen en variedades de cosas sin examinarlas o no ponerlas en duda?
Cosas de diferente índole: sobre la salud, sobre la espiritualidad, sobre la naturaleza de la mente humana, sobre el futuro de la humanidad, y un sinfín de interrogantes.  Muchas de estas cuestiones, por cierto, lo analizó el astrónomo y escritor Carl Sagan, en su magnífico y recomendado libro “el mundo y sus demonios” (uno de mis capítulos preferidos de dicho libro lleva el título de este artículo). (https://es.wikipedia.org/wiki/El_mundo_y_sus_demonios)

Todas estas cuestiones forman parte de la cosmovisión de cada individuo que a su vez se generan  un entorno cultural, desde que adquirimos consciencia, y que en mayor o menor medida cada uno va haciéndose una idea o interpretación en su entorno y de uno mismo. Por ejemplo el tema de la salud: hay quiénes sostienen que hay “alternativas” a la medicina científica, para paliar las enfermedades que aquejan a las personas. Algunas de estas son: la acupuntura, la homeopatía, el reiki, etc. Son de vieja data, prácticas que siguen perdurando hasta hoy día en diferentes regiones del mundo.

En nuestro país, las personas que hacen este tipo de prácticas, que salen del esquema de la medicina convencional o científica, se los llama comúnmente como “médicos ñana” (http://www.abc.com.py/edicion-impresa/opinion/el-pais-del-medico-nana-1370376.html)
El tipo de educación de las personas, a mi criterio, es lo que influye en las posturas, y en sus discernimientos  de lo que tiene coherencia con los hechos o no, de lo que es un engaño o no. Es en este proceso cognitivo en donde se ven diferentes actitudes que pueden tender a la credulidad o al escepticismo (http://bit.ly/29sZUga), y que finalmente llevan a accionar a las personas.
Dicho todo esto. Quiero comunicar al público en general,  que la Asociación Paraguaya Racionalista (APRA), inicia un ciclo de charlas llamadas “Jornadas escépticas: destruyendo mitos y engaños.” el jueves 14 de julio en la Sociedad Científica del Paraguay (Andrés Barbero Nro 230 entre Av. Artigas y calle Manuel Gondra).

Las jornadas escépticas se hacen pensando en la necesidad de exponer ante la opinión pública los abusos que se cometen aprovechándose de la confianza de la gente en algunos casos, de la ignorancia y de la superstición, en otros, para obtener algún tipo de beneficio haciendo creer cosas falsas o carentes de pruebas. 

La primera charla de las jornadas escépticas, será sobre las pseudomedicinas, a cargo de Marcelo Muñoz, médico y miembro de la 
APRA. La charla será a partir de las 19:15 hs. luego el público podrá hacer preguntas, opinar y debatir. La entrada es libre y gratuita. 


La segunda charla de las jornadas escépticas, sera el jueves 21 de Julio, a cargo de Jorge Alfonso Ramírez, miembro fundador de APRA. Tratara sobre el pensamieto positivo, básicamente  de que la mente influye sobre lo material; idea que se popularizó con el movimiento de la new age. La charla será en el mismo local, en la Sociedad Científica del Paraguay.
Estas dos charlas son del mes de julio. Próximamente se realizarán más charlas de las jornadas escépticas. Algunos posibles temas son: la astrología, la parapsicología, el posmodernismo, filosofía dela ciencia, entre otros.


Están todos cordialmente invitados.

Marcelo Vázquez

El terapeuta ¿ nace o se hace?

A lo largo de la carrera de psicología estudiamos varias teorías, también recibimos consejos de parte de los docentes que trabajan como terapeutas ya sea en el ámbito público o en el ámbito privado, escuchamos casos clínicos y como fueron resueltos, contamos también con algunas prácticas profesionales que ponen a prueba todos los conocimientos adquiridos, también nuestras fortalezas y nuestras bastas debilidades, cuestiones que deberíamos  resolver antes de interactuar con el paciente o cliente,(dependiendo de la corriente que elijamos abordar), primeramente por ética y luego para ser terapeutas competentes.
Si bien es cierto que hay cientos y cientos de libros y materiales que nos indican el ¨que¨ se necesita para ser un ¨buen¨ terapeuta, no existe ninguno que indique el ¨como específicamente y paso por paso serlo¨, un ejemplo claro es lo escrito por Carl Rogers, psicólogo humanista y fundador de la terapia centrada en el cliente, el decía que lo básico para ser un buen terapeuta es no hacer ningún juicio de valor y escuchar empaticamente, estas dos simples claves dadas por Rogers parecen ser fáciles de seguir, aunque no lo son.
Primero analicemos el consejo de ¨no hacer ningún juicio de valor¨, ¿es realmente posible? un juicio de valor puede ser cualquier pensamiento que surja nuestra mente desde la primera vez que vemos a una persona, con el dialogo y con el conocimiento del otro vamos reafirmando o desechando ese juicio de valor sea bueno o malo, tal vez  lo importante seria no dejar que los juicios de valor influyan en el proceso de la terapia, pero aún así no es tarea fácil, por otra parte escuchar empaticamente, desde la visión de Rogers, es conectarse emocionalmente con el otro y utilizar técnicas como el reflejo o el parafraseo para que el paciente/cliente, se sienta comprendido.
Varios autores describen como es ser un ¨buen¨ terapeuta, claramente todos influidos por sus propias experiencias, desde las escuelas filosóficas que seguían y hasta de su historia de vida.
Pero en esta ocasión  se exponen 3 datos importantes a tener en cuenta en la formación y el entrenamiento en habilidades utilizadas en terapia, si bien las investigaciones no nos dicen paso a paso como convertirnos en un terapeuta más efectivo, las ideas que tenemos sobre lo correcto y útil en psicoterapia se apoyan en investigaciones realizadas con el objetivo de demostrar que factores influyen para un cambio.
  • La  comunicación expresiva y emocional del terapeuta genera la percepción de empatía. Un estudio realizado sobre el estilo personal del terapeuta (rasgos, actitudes, estilo de comunicación) demostró como este influye en el proceso y en el resultado de la terapia, explicando también que para cada estilo de terapeuta hay un tipo de terapia o un grupo de personas con determinada característica. (Casari, Maristani, Albanesi, Ison, 2016)
  • La inteligencia emocional en el terapeuta es necesaria pero no manejarla puede ser perjudicial. Un estudio realizado con 258 profesionales de la salud mental, profesionales expuestos a un desgaste emocional diario, midió el nivel de desgaste por empatía, demostrando que los terapeutas con capacidad de ponerse en el lugar de sus pacientes presentan una mayor capacidad de reparación emocional. Lo que nos dice que ser empatico es importante, claro, pero regular la empatía y repararnos emocionalmente aun más. (Alesiuk, 2015)
  • La improvisación es una herramienta útil. Una investigación realizada por Ulloa (2014), donde se estudio el proceso de terapia de varios terapeutas considerados exitosos según determinados criterios como: formación,comunicación con el paciente, adherencia al tratamiento, escucha activa, etc. se encontró que varias técnicas o procedimientos utilizados dentro de la terapia, no eran más que improvisaciones. Estas incluyen al saber técnico entrelazados con una comunicación lúdica (usar la creatividad, narrar historias),irreverencia (no limitarse por un marco teórico, explorar y tomar algunas cosas con humor), creatividad (guiar  a la persona hacia ideas u opciones que hasta ese momento eran imposibles de pensar o realizar) y actitud positiva (igual a Rogers, encuentran importante la escucha activa y la empatía).
Los trabajos citados arriba, muestran más que nada que no hay una sola forma de hacer terapia, que debemos aceptar que nuestras características personales influyen en el proceso pero lo más importante que podemos adquirir habilidades que nos serán útiles en terapia, y que la psicología clínica requiere una formación necesariamente constante.
Si bien es cierto que poseemos características innatas, el terapeuta no nace con un don de analizar y solucionar problemas, el terapeuta se prepara, estudia, analiza cada caso y usa las habilidades que va adquiriendo a lo largo de su vida profesional para ser cada vez más eficaz. El debate acerca de que es necesario para realizar un proceso psicoterapéutico es extenso y variado, va desde si en realidad el terapeuta influye, o más bien es el paciente, el efecto placebo, la remisión espontanea, y varias más, lo cierto es que es un campo super interesante donde no todo esta dicho,  es trabajo y responsabilidad de cada uno convertirse en un terapeuta más efectivo a través del tiempo.

    ¨La psicoterapia no es un arte al azar, sino un conjunto de factores identificables
y valorables en cuanto a su influencia sobre el resultado final.¨ (Champagne,2014, p.90).


Por Rosa Gómez Araujo.
Articulo de opinión.


Referencias.
Alecsiuk, B. (2015). Inteligencia emocional y desgaste por empatía en terapeutas. Revista Argentina De Clínica Psicológica, 24(1), 43-56

Campagne, D. M. (2014). El terapeuta no nace, se hace. (Spanish). Revista De La Asociación Española De Neuropsiquiatría, 34(121), 75-95. doi:10.4321/S0211-57352014000100005

Casari, L., Albanesi, S., Maristany, M., & Ison, M. (2016). Estilo personal del terapeuta en psicoterapeutas de adicciones. Revista Argentina De Clínica Psicológica, 25(1), 17-26

Ulloa Hernández, C. (2014). Removiendo los recursos ocultos del (de la) terapeuta: permitido improvisar. Avances En Psicología, 22(1), 9-20.






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